lunes, 13 de abril de 2009

Melancolia

La melancolía, a veces romántica, a veces triste, a veces dramática. Pero siempre preocupante. Al menos para la idea que los seres humanos tienen sobre el bienestar. En los siglos XVII y XVIII se consideraba que era casi una enfermedad y sus síntomas característicos eran el llanto, el latido cardíaco irregular y la anorexia. La nostalgia se atribuía a causas tan variadas como la presencia de demonios en el cerebro, los efectos de la presión atmosférica o al sonido constante de (por ejemplo) las campanas de las iglesia

Ya en el siglo XX pasó a ser considerada como un trastorno psiquiátrico, y sus señales fueron el insomnio, la ansiedad y la depresión.

Pero los trabajos realizados por un equipo de la Universidad de Southsampton (Reino Unido), publicados en 'Current Directions in Psychological Science', aseguran (contrariando cientos de años de preocupación) que "este sentimiento mejora la salud, aumenta la autoestima, fortalece los lazos sociales y hace que la vida cobre más sentido".

"Aunque históricamente la nostalgia ha sido tratada como un problema, lo cierto es que es una estrategia fundamental para el ser humano, que se puede utilizar para contrarrestar el sentimiento de soledad y para escapar de los problemas cotidianos."

Para llegar a esta afirmación, el experto y su equipo hicieron diferentes pruebas que inducían a la nostalgia como escribir o leer textos, evocar recuerdos de la infancia- a distintos grupos de estudiantes británicos, chinos y estadounidenses. Y los resultados indicarían que quienes evocaban un recuerdo nostálgico se sentían luego mucho más felices que quienes habían recordado algo ordinario. El 80% de los jóvenes participantes reconoció experimentar nostalgia "al menos una vez a la semana", lo que indica que no es algo que se restringe a las personas de más edad.

La melodía de una canción que recuerda un viejo amor, el olor de un plato que nos evoca las comidas de la abuela, una fotografía perdida entre las páginas de un libro o una conversación con amigos. Cualquier objeto puede despertar en la persona la nostalgia. Sin embargo, las investigaciones muestran que hay dos factores especialmente claves a la hora de hacer salir este sentimiento: el mal humor y la sensación de soledad. Pero según los investigadores, una vez fuera, la nostalgia "impulsa la inspiración y el optimismo. A través de ella uno vuelve a sentirse querido y la soledad desaparece".

Extraido de www.yahoo.com.ar
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